Tuesday, April 2, 2013

4/7//2013 - homilia - segunda domingo de Pascua - Juan 20, 19-31


      Pascua es una ocasión de gozo y alegría para nosotros como seguidores de Cristo.  Tal vez preguntamos:¿Qué celebramos en Pascua? ¿Y por qué Pascua tiene felicidad & significado para nosotros?  Pascua significa resurrección.  Pascua significa victoria.
Cada vez que conseguimos una victoria, cada vez que superamos un obstáculo o resolvemos un problema, nos sentimos muy felices y muy gozosos.  PASCUA es la gran victoria del amor sobre la muerte.  Jesús murió el Viernes Santo, pero, en el Evangelio de hoy, miramos a los discípulos en una casa detrás de la puerta cerrada. No tienen paz en sus vidas.  Al contrario – tienen miedo y preocupación, y ansiedad.   Jesús entra en la casa, pero no entra por la puerta.  ¿Es un fantasma o un espíritu? Los discípulos no pueden creer lo que ven.  Es el mismo Jesús, el que estaba delante. Ellos ven y creen.
     Tenemos Pascua como un don de nuestra fe.  Tomás se perdió el primer encuentro con Jesús el primer día de la semana cuando el no estaba con los otros discípulos. No sabemos donde Tomas estaba escondido.  Pero Tomas volvió con sus compañeros y ellos le gritaron: "Hemos visto al Señor".  Tomás no les cree y el estableció sus condiciones para creer. "No creeré si no meto mis dedos en su cuerpo y en sus heridas.  Llega el día en que Jesús le invitó a hacer precisamente eso. Tomás exclama: "Señor mío y Dios mío". Esta exclamación de Tomás es un don, un don que sólo Dios mismo puede darnos.
      Cuando celebramos la presencia de Jesucristo con nosotros en la misa, podemos decir con toda sinceridad: "Señor mío y Dios mío.”  Ojala, podamos declarar estas palabras como Tomas, con todos nuestros corazones. Cada domingo, podemos mirar la hostia, un trozo de pan, sobre el altar y en la palma de nuestro mano. ¿Qué podemos ver?  ¿Es Dios con nosotros, o solo es pan?  El Viernes Santo ustedes vieron un cuerpo ensangrentado en la cruz. ¿En verdad - que vieron?  Pueden ver muchas cosas en su vida de fe.  ¿Pero, en verdad, han visto y oído lo suficiente para creer?  No. Nunca verán ni oirán lo suficiente para llegar a creer.  Sin embargo la invitación siempre será la misma: conviértete en creyente.  Sabemos que podemos tener dudas – dudas como Tomás.  Muchas veces, no estamos preparados para gritar: Jesús es el Señor. Jesús es mi todo.  No podemos olvidar: Creer es también dudar. Creer es un don de Dios y tenemos que confiar en él. Fe y confianza van juntas.  La resurrección de Cristo es el don que Dios nos da.  Pero, en esta realidad de nuestra fe, podemos decir: Cristo ha resucitado. Entonces, podemos celebrar la Pascua muy feliz de la Resurrección en estas semanas de Pascua. 

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