Bienvenidos a todos a esta bendición de este negocio.
Lectura de la carta de San Pablo a los colosenses (Colosenses 3:23-24):
"Todo lo que hagan, háganlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres, sabiendo que del Señor recibirán la herencia como recompensa. Sirvan a Cristo el Señor.”
Oremos: Señor, Dios todopoderoso, fuente de sabiduría y bondad, colocamos este negocio en Tus manos. Bendiga los trabajadores y este edificio. Bendiga su labor.
Reconocemos que todo lo que tenemos es una bendición de ti, Señor.. Nuestro señor Jesucristo, conságralo este negocio con uu presencia, cúbrelo con Tu gracia y haz de este trabajo sea un instrumento para glorificar Tu nombre, servir a los demás con honestidad y sostener dignamente a esta familia.
Permite que cada cliente que cruce esta puerta se sienta bien atendido, respetado y dichoso de su compra.
Virgen María, Madre de la Divina Providencia, y San José Obrero, modelo de los trabajadores, guíen cada paso cada día en este negocio.
Vamos a unir nuestras oraciones con las oraciones de nuestra Madre María: Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Todo esto te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. AMEN.