Saturday, December 8, 2018

12 de diciembre de 2018 - Nuestra Señora de Guadalupe – Lucas 1, 29-38


     "No estoy yo aquí que soy tu Madre? No estás bajo mi sombra y resguardo? No soy la fuente de tu alegría? No estás en el hueco de mi manto, en el cruce de mis brazos? Qué mas puedes querer?"  La Santísima Virgen María hablaba estas palabras en una conversación que ella tenía con Juan Diego.  Cada uno de nosotros puede reflexionar sobre estas palabras en nuestros corazones.  En su misericordia y su ternura materna, ella conoce la verdad de nuestras vidas.  Nuestra Madre María se duele y se preocupa e intercede por nosotros en su ternura y su cariño.  Con el dolor que ella tenía mirando la pasión de su Hijo y su muerte en la cruz, ella tiene compasión para nosotros en nuestros viajes y en nuestras cruces. 
       Nuestra Señora de Guadalupe escogió a Juan Diego en su pequeñez, en su humildad, y en su sencillez para ser mensajero de esta aparición de la Madre de Dios.  La Santísima Virgen escogió a un indígena como su intermediario ante el Obispo. Es un mensaje de justicia y respecto y dignidad para todas las personas en los margines de nuestro mundo.  Nosotros, en nuestra humildad y nuestros pecados, en nuestras faltas y nuestros errores, podemos ir a nuestra Madre como Juan Diego para pedir su ayuda y su consejo.  Hoy, nuestra madre tiene un mensaje para todos nosotros.  Hoy, todos de nosotros somos sus hijos y una parte de su familia.
        Cuando escuchaba la proclamación del Ángel, María tenía la opción de salir con mucho orgullo y confianza y poder.  Pero, en su humildad, salió por la casa de su prima Isabel para servir.  Ella glorificaba Dios con estas palabras: “Mi alma glorifica al Señor y mi espíritu se llena de júbilo en Dios, mi Salvador, porque puso sus ojos en la humildad de su esclava”.  Hoy, con nuestra Madre María y toda la comunidad de los santos, alabamos al Señor en nuestro camino del adviento y en nuestra preparación para el nacimiento del Príncipe de Paz. 

No comments:

Post a Comment