Showing posts with label 11-19. Show all posts
Showing posts with label 11-19. Show all posts

Wednesday, October 9, 2019

13 de octubre de 2019 – Vigésimo octavo domingo del tiempo ordinario – 2 reyes 5,14-17, Lucas 17,11-19


      En la primera lectura de hoy y en el Evangelio, podemos darnos cuenta de dos cosas.  Las dos lecturas tienen milagros de curación con Dios ayudando a los leprosos, una curación de esta enfermedad.  En respuesta de esta curación, dos leprosos dan gracias a Dios.  La lepra era una enfermedad muy terrible durante la historia.  En la época medieval en Europa, los sacerdotes hicieron un rito especial para separar los leprosos de la comunidad.  El leproso siempre tenía una campana para sonar si otra persona llegaba, una alerta para quedar alejado. 
       En 1873, un joven sacerdote belga quien trabaja en la isla de Hawai ofreció voluntariamente para servir como párroco en la isla de Molokai en Hawai, un lugar donde los leprosos vivieron en aislamiento y en condiciones terribles.  Llegó este sacerdote solo con su libro de oraciones y su sotana – con nada mas.  Este sacerdote – Padre Damién – sabía que la lepra era una enfermedad muy peligrosa, pero, tenía la llamada de Dios para trabajar con los leprosos.  Damién escribió eso a su hermano – “Yo me hago leproso con los leprosos para ganar todo por Cristo.”   Construía una capilla en la isla cuando llegaba, y después, limpiaba las úlceras y las llagas de los leprosos, construía casas y muebles y ataúdes para ellos, y cavaba tumbas por los muertos. Tenía muchos desafíos y muchas dificultades, pero siempre tenía una actitud de gozo y agradecimiento, y mantenía sus esfuerzos con la Eucaristía y la misa diaria.  El escribió – “Tengo mi Señor al lado.  Entonces, puedo ser feliz con un corazón alegre y una sonrisa también.”  Padre Damién contraía la lepra él mismo. Tenía el aislamiento, el rechazo, y el abandono en esta experiencia, con la falta de apoyo de la Iglesia y el gobierno, pero siempre estaba fiel al fin de su vida, con su muerte a la edad de cuarenta y nueve.  El es santo en nuestra Iglesia, y muy querido el Hawai, donde hay una estatua de Padre Damién en frente del Capitolio. 
      Reflexionaba sobre el Padre Damién cuando leía el Evangelio de hoy, porque este padre ayudaba este grupo de leprosos abandonados, y traía el amor y la misericordia de nuestro Señor, pero, también, siempre vivía con un sentido de agradecimiento, aun tenía muchos desafíos en su vida, aun contraía la lepra él mismo, aun se murió de esta enfermedad tan horrible.  Nosotros también tenemos la misma llamada de Padre Damién, pero en el contexto de nuestras circunstancias y en nuestro estilo de vida – para vivir con agradecimiento a Dios y para ayudar a los leprosos en nuestra sociedad, a nuestros hermanos en los margines.  No es fácil para agradecer a Dios en todas las cosas, Para tener agradecimiento por las bendiciones que tenemos, y para tener agradecimiento por la gracia de enfrentar los desafíos de nuestra vida.  Cuando me levanto cada mañana, doy gracias por la oportunidad para servir como sacerdote aquí en nuestro diócesis, para servir a Dios y a su pueblo.  Doy gracias por todas los miembros de nuestra parroquia. Yo lo hago todos los días – en los días difíciles también, y en verdad los sacerdotes pueden tener los días difíciles, por supuesto. Nuestra perspectiva en nuestro camino de fe es muy importante.  Había diez leprosos en el Evangelio.  Los diez querían la ayuda de nuestro Señor, y la recibieron los diez.  Pero solo un leproso regresó para dar gracias.  Y este leproso recibió otra bendición.  Recibió la curación de su lepra en su cuerpo como los otros leprosos, pero, recibió la curación en su alma y recibió salvación por su fe también.  Podemos pensar en muchos problemas que tenemos en el mundo ahorita.  También, tenemos problemas y luchas en nuestra vida personal.  Estas cosas son autenticas para nosotros – no son ilusiones. Pero, tenemos la llamada para dar gracias en todo – en nuestros gozos y en nuestras bendiciones, en los momentos buenos y en los momentos malos.  Con una fe llena de agradecimiento y gozo, podemos extender la mano a nuestro prójimo, especialmente ellos en los márgenes de nuestro sociedad.  Hay leprosos en nuestra comunidad también, y ellos necesitan nuestra compasión y ayuda. 

Wednesday, November 25, 2015

Reflexión – el Día de Acción de Gracias – Lucas 17, 11-19

        Gracias por su presencia con nosotros hoy en nuestra misa.  Para venir a la iglesia hoy para dar gracias a Dios y para unir con nuestra comunidad de fe es una acción de caridad y unidad.   Este día es una celebración muy importante en nuestra nación.  Muchos personas viajan una distancia larga para cenar con sus familia y sus queridos. Damos gracias a Dios por las bendiciones que tenemos en nuestras familias, en nuestra comunidad, en nuestra nación.  Damos gracias en la mitad de nuestros gozos y en la mitad de nuestra luchas y desafíos.  El leproso samaritano dio gracias en la mitad de su realidad – de su enfermedad y su sanación.  Pero los otros leprosos no se daban cuenta de la necesidad de dar gracias.  La Eucaristía que celebramos cada misa es una acción de gracias – la palabra eucaristía viene de una palabra griega que significa “dar gracias.”  Un sacerdote dominicano alemán del siglo XIII – Meister Eckhart – dijo eso – “Si yo solo tengo una oración en toda mi vida entera – la oración de dar gracias – eso es suficiente.” Damos gracias hoy en la misa como individuales, como familias, como una Iglesia.  Damos gracias por nuestra bendiciones.  Y oramos por la paz y las necesidades de nuestro mundo.